La gaceta
Miguel Sebastián, ministro de Industria, insiste en el reparto "masivo" de bombillas de bajo consumo entre los ciudadanos cada vez que defiende este punto de su Plan de Eficiencia Energética. Sin embargo, la realidad niega que la recogida sea "masiva". De los 20 millones de bombillas puestas a disposición de los consumidores en las oficinas de correos desde el pasado 15 de junio, la mitad permanecen guardadas en las cajas apiladas en los almacenes de las estafetas de toda España, tal y como muestran las fotografías a las que ha tenido acceso en exclusiva LA GACETA.
Ante esta evidencia, en octubre de 2009 Sebastián rebajaba la cifra de bombillas regaladas a seis millones y apuntaba en el Senado que "nunca se han repartido seis millones de nada, ni de preservativos". Según el titular de Industria, este dato era "algo histórico", mientras continuaba asegurando que se recogían unas 45.000 diarias. La idea es haber repartido 44 millones de luces al finalizar 2010.
Los datos recabados por este periódico en Correos vuelven a contradecir las afirmaciones de Sebastián. En Baleares, sólo el 31,76% de los usuarios de la red eléctrica se ha acercado a una oficina postal a canjear su vale por una bombilla de bajo consumo. En Canarias, todavía menos: tan sólo el 24,43%. La media se sitúa en el 40%. Es el caso de Galicia, Asturias, Murcia, Andalucía, Navarra...
En Aragón, comunidad en la que se inició el intercambio como experiencia piloto, se han recogido el 53,76%. En el umbral del éxito se sitúan los ciudadanos de la Comunidad Valenciana y de Melilla. Los primeros porque casi todos ellos, el 93,56%, ya tienen su bombilla gratis. Los segundos porque han alcanzado una cifra incomprensible: el 124,65% ha canjeado su vale.
Esta irregularidad en el resultado pone en evidencia que la campaña no ha implicado ni a las comunidades autónomas ni a las administraciones locales, además de que no todos los ciudadanos han recibido su vale de las compañías eléctricas.
No salen las cuentas
El pretendido reparto de los 20 millones de bombillas, ha tenido un coste para las arcas públicas de 50 millones de euros. A principios de 2009 Miguel Sebastián defendía su proyecto asegurando que el uso de estas luces de bajo consumo permitiría un ahorro de 160 millones de euros al año; sumando su vida útil, unos ocho años, el ahorro alcanzaría los 1.280 millones de euros. Sebastián hablaba de unas rentabilidades del 220 por ciento en un año. Con la seguridad de estar avalado por estos datos, Sebastián llegó a decir que se comprometía a retirar el proyecto si se encontraba otro "con rentabilidad social, económica y medioambiental superior".
En su lugar, la última medida del ministerio que dirige ha sido subvencionar con un 2x1 las bombillas de bajo consumo, que se podrán adquirir por un precio máximo de 3,99 euros. Las empresas que participan en esta promoción son Imprex, Phillips y la vasca Cegasa.
Esta última fue la principal perjudicada de la decisión de Industria de importar las luces desde China comprándoselas a Osram, en lugar de haber sido seleccionada inicialmente como proveedora. La empresa comercializa al año 7,5 millones de luces ecológicas y en 2009 tuvo que presentar dos ERE. Y decía Miguel Sebastián que no entendía "los chistes de las bombillas".

El año pasado, creo que fue en octubre recibí el vale para la bombilla, pero ni mi madre, ni mi padre (cada uno tiene un contrato de luz a su nombre) recibieron ningún vale. Hoy, ya en el 2010, mi padre ha recibido el vale para la bombilla. Veremos si mi madre la recibe.